Avles: información a tener en cuenta
Finanzas Fáciles

Avales: Información A Tener En Cuenta Si Necesitas Uno

Seguimos hablando una semana más de términos financieros que son importantes conocer en profundidad. El objetivo de esto es tener los conocimientos necesarios para poder desenvolvernos lo más cómodamente en el mundo financiero y poder tomar decisiones adecuadas. Los avales son muy comunes en multitud de operaciones financieras por lo que es interesante saber la información a tener en cuenta si necesitas uno.

Hay ocasiones en las que se puede pedir un aval como cuando alquilas una vivienda o vas a solicitar un préstamo. Vamos a entrar en detalle de lo que es un aval y lo que significa tener uno.

¿ QUÉ ES UN AVAL?

Un aval es la garantía que una persona ofrece para el cumplimiento de una obligación, normalmente económica, ante un tercero.

Este compromiso se establece a través de un contrato que suele hacerse ante notario para darle mayor valor legal.

Las partes de un aval son las siguientes:

  • Avalado: es quien contrae la obligación principal, quien presenta el aval como garantía de cumplimiento.
  • Beneficiario: es quien exige el aval como garantía del cumplimiento del contrato. Ejecuta el aval si la obligación no es satisfecha por el avalado.
  • Avalista: es quien garantiza el cumplimiento de la obligación del avalado respondiendo por este en caso necesario.
  • Aval: es la garantía.

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TIPOS DE AVALES: INFORMACIÓN A TENER EN CUENTA

Existen diferentes tipos de avales pero nos vamos a centrar en los que nos interesan en cuanto a que están relacionados directamente con nuestras finanzas personales.

Su clasificación la hacemos en base al emisor del aval y nos encontraríamos con:

AVALES PERSONALES:

Lo emite una persona física o jurídica que adquiere el compromiso de pagar la deuda del solicitante de un préstamo. Suelen otorgarse a personas de confianza debido al gran compromiso que representa este tipo de garantías. El avalista debe ser una persona de probada solvencia.

Ejemplo: Luisa es una joven de 22 años que trabaja y quiere comprarse un coche pero no tiene ahorrado lo suficiente. Hace una solicitud a su banco de un préstamo para poder acceder a la compra. El banco estudia su caso y establece que con su corto historial financiero, le podría conceder el préstamo con la condición de que presente un aval. Luisa acude a sus padres para que le avalen. Adquiriendo estos últimos la obligación de responder al pago en el caso de que su hija no pudiera hacer frente.

AVALES BANCARIOS:

Son aquellos que adquiere un banco para cubrir las responsabilidades de una persona física o jurídica. Normalmente tienen un coste para el avalado. Suelen concederse a clientes de confianza y con buen historial crediticio. A su vez este tipo de avales se pueden dividir en:

Avales económicos: cuando la entidad financiera se compromete al pago de la deuda contraída por el deudor. Se suele utilizar para alquileres, pagos de impuestos, compras a plazos…

Avales técnicos: los que se conceden como garantía del cumplimiento de una obligación de tipo técnico, es decir, se asegura que el avalado contará con los recursos necesarios para cumplir un proyecto.

Ejemplo: una empresa licita para una obra pública y para garantizar que cumplirá lo estipulado con la Administración, solicita este tipo de aval a su entidad financiera de confianza. Así garantiza al organismo público que, pase lo que pase, podrá tener los medios necesarios para llevar el contrato a buen término.

Avales documentarios: son los que se utilizan normalmente para cubrir obligaciones de tipo internacional. Cuando hay empresas que estén interesadas en realizar negocios de importación/ exportación acuden a este tipo de avales, garantizando las operaciones frente a terceros de otros países.

¿CUÁNDO ME PUEDEN PEDIR UN AVAL?

Existen varias situaciones en las que la solicitud de un aval es casi una «costumbre». Por ello es tan importante tener en cuenta toda la información disponible sobre los avales.

  • Una de ellas es cuando vamos a alquilar una vivienda o local comercial y esto querido lector, es porque quién te alquila no se fía de ti o de lo que pueda pasar. Y no es que te lo debas tomar como algo personal, es que es una forma de garantía que tiene la propiedad ante posibles impagos, se produzcan por el motivo que sea. Existen circunstancias ajenas a ti que podrían provocar que no cumplas con tu obligación y los propietarios tienen todo el derecho a protegerse ante ellas.
  • También te pueden pedir un aval si vas a solicitar un crédito o préstamo hipotecario. Esto suele ocurrir cuando no tienes un historial financiero consistente. Si quieres obtener una cantidad prestada por el banco y este considera necesaria una garantía de cumplimiento, te va a exigir un aval. El avalista, en este caso actuaría como nexo de confianza entre tú y la entidad.
  • Si quieres contratar con algún organismo público, la Administración te va solicitar el aval técnico para hacer que el objeto del contrato de cumpla.

En todo caso tienes que tener en cuenta que tener un aval bancario te va a costar dinero. Este coste va a depender proporcionalmente al riesgo de impago, la cuantía de la obligación y el plazo. A más riesgo, más dinero y más tiempo de duración, más coste. Tendrás también que valorar las comisiones bancarias y los gastos derivados de la constitución.

¿QUÉ INFORMACIÓN HAY QUE TENER EN CUENTA EN LOS DOCUMENTOS DE AVALES?

La información contenida en un documento de un aval bancario va a depender del tipo de aval que necesitemos. Generalmente los datos que deben aparecer son:

  1. El importe del aval.
  2. El plazo por el que se concede y sus posibles prórrogas.
  3. El compromiso de ejecución a primer requerimiento, siempre y cuando se pruebe la falta de pago del avalado.

Por otro lado y para que un avalista sea aprobado, este debe cumplir una serie de requisitos. No todo el mundo puede ser avalista:

  • Ser mayor de edad.
  • Tener solvencia económica, como no tener deudas ( o pocas) y tener un buen historial crediticio.
  • Unos ingresos estables.
  • Tener propiedades libres de carga.

Por otro lado me gustaría dejar claro que existe un producto llamado Seguro de Impago que no tiene que ver con los avales, no los confundas.

Cuando un aval se ejecuta, es decir, el avalado no puede pagar, el avalista paga por él pero la cosa no queda ahí. Después de haber pagado al beneficiario, el avalista puede reclamar el pago al avalado. En el caso del seguro, éste se hace cargo del pago en favor del incumplidor a través del pago de una cuota.

PARA FINALIZAR…

Podemos decir que el aval es una forma de fomentar el flujo económico ya que permite la realización de actividades comerciales que impulsan el crecimiento de particulares y empresas.

Aun así hay que tener claro que tener un aval no es algo de poca importancia. Si se llega al incumplimiento de la obligación, las consecuencias pueden ser muy serias.

Siempre intenta cumplir con tus obligaciones financieras, no te endeudes demasiado y créate un buen historial crediticio. Esta es una buena forma de acceder a créditos o préstamos cuando lo necesites de verdad.

Un abrazo!

2 Comentarios

    • TusFinanzasFáciles

      Gracias Lourdes! Qué bien tenerte aquí una semana más!! Efectivamente el aval es un tema que nos puede surgir en nuestro día a día. Si no tenemos un mínimo de conocimiento sobre ellos podemos perder oportunidades o bien tomar decisiones que a la larga nos hagan daño financieramente. Cuando estamos al día en cuanto a información financiera todo es más fácil! Un abrazo!

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